Este blog nace con la intención de ser memoria, de lo que hoy parece haber quedado en el olvido de las nuevas generaciones que viven en Piedrahíta, pocos, por no decir muchos no recordaran algunas de las historias que se contarán en este blog, o cuaderno piedrahitense; han perdido o hemos dejado perderse lo que paso en nuestro pueblo a lo largo de los siglos. Nos quejamos del abandono de Piedrahíta, pero no de la desmemoria que padece el pueblo de su pasado. Innovamos fiestas, pero no rescatamos aquellas que un día celebrábamos en honor de algún hecho de nuestro pasado, paseamos por calles y vemos sus ruinas pero no nos preguntamos el origen de algunos de sus nombres: ¿Beatas? Celebramos, por llamarlo de alguna forma, un fin de semana goyesca, pero muchos no saben el porqué del mismo.
Este blog nace con la intención de imaginar escenas que construyeron la identidad de nuestro pueblo, alguien recuerda que Cervantes, el gran Cervantes, el escritor más grande de la literatura de habla española estuvo en Piedrahíta, y que inmortalizó su nombre en el libro más grande la literatura española: el Quijote.
Pocos recuerdan ya, que hizo noche una monja que caminaba entre Becedas y Ávila, más muerta que viva y que las monjas ofrecieron un caldo de gallina para que se recuperase, aquella monja con el tiempo sería Santa Teresa de Jesús. Y pocos, muy pocos saben, que la compra de aquella gallina quedo anotada en un libro que en la década de los años sesenta o setenta del siglo pasado fue arrancada por la ineptitud de una monja.
Pocos recuerdan que Piedrahíta tuvo la suerte de tener una aparición del propio San José, quedando como testimonio de aquel momento una Virgen, hoy desaparecida y por la que poco se lucho cuando fue expoliado el patrimonio artístico de esta localidad.
En este tiempo en el que se valora la Rosa de Oro, casi nadie sabe o recuerda, que Piedrahíta tuvo la inmensa fortuna de ver una, aquella que el Santo Padre concedió a la esposa del Gran Duque de Alba y que esta llevaba siempre consigo en cada uno de sus traslados, a pesar, de recordarle algo que le dolía profundamente y era la soledad del hogar de su esposa por cumplir las órdenes de los monarcas de Castilla, todavía no España.
Se construyen o se intentan construir nuevas tradiciones, olvidando algunas que durante siglos estuvieron vivas en la villa: la devoción a la Virgen del Rosario, a la Virgen de las Candelas, o la del Carmen, con sus correspondientes verbenas y romerías en torno a sus ermitas, o templos de culto, todas ellas hoy desaparecidas, incluso alguna de estas imágenes desgraciadamente perdida en el recuerdo de la desmemoria de este pueblo castellano que no ha sabido conservar su pasado. Lamentablemente.
Quien olvida su pasado, olvida de donde viene y olvida porque es como es. Por eso este blog quiere recuperar algunas de aquellas tradiciones que formaron parte de la memoria de este desmemorizado pueblo para darle, al menos, mientras alguien las lea, un poco del brillo que sus blasones perdieron.
El propósito de este blog es el de recordar aquellos personajes que caminaron por las mismas calles que ahora lo hacemos nosotros, que rieron y lloraron que formaron la Piedrahíta que muchos nos negamos a que desaparezca, pero que las nuevas generaciones ha olvidado. Historias que sino son contadas se olvidan y que en el fondo, eso quiere ser este blog un rincón de la memoria de mi pueblo. Piedrahíta.